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Superación Personal

La Parábola del Caballo, una gran historia

Imagen de un caballo mostrando su fortaleza. En el post la parábola del caballo

A continuación presento una increíble historia, La Parábola del Caballo, que me ha ayudado en infinidad de ocasiones y que sé, ha ayudado a infinidad de personas también. Espero te ayude a ti también.

«Un campesino que luchaba con muchas dificultades poseía algunos caballos para que lo ayudaran en los trabajos de su hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de sus caballos había caído en un viejo pozo. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar al caballo de allí…

El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente y revisó la situación para ver que el animal no estaba lastimado. Se encontraba ileso a pesar de la gran caída. Pero por la dificultad y el alto precio que costaba sacarlo de allí, creyó que no valía la pena invertir en la maniobra.

La decisión que tomó fue determinante: ¡sacrificar al animal! tirar tierra al pozo para enterrarlo. Y así empezaron a hacer. Los empleados, dirigidos por el capataz, comenzaron a lanzar tierra dentro del pozo con la intención de enterrarlo…

El animal, mirando hacia arriba se dio cuenta de la intención, y con coraje y esfuerzo empezó a sacudirse la tierra que le caía. Esta se iba acumulando en el fondo, por lo que posibilitaba al caballo para ir subiendo.

Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo ¡hasta que finalmente consiguió salir!»

Si estás «allí abajo» sintiéndote poco valorado y lanzan sobre ti la tierra de la incomprensión, de la falta de oportunidades y de apoyo, recuerda al caballo de esta historia…

«NO ACEPTES LA TIERRA QUE TIRAN O TIRARON SOBRE TI, SACÚDETE Y SUBE SOBRE ELLA. ES FORTALEZA»

Anónimo

Un ligero pero contundente análisis: La Parábola del Caballo

Estimados lectores, con toda libertad pueden opinar sobre lo que os presento, tal vez piensen que si, que es una magnífica obra, o tal vez que soy «un copión». Qué decir ante estas dos posturas, y más, siendo ambas verdad.

No me puedo abstener de exponerla, en su día me maravilló. Porque en ocasiones la recuerdo de forma inconsciente y sinceramente, me sigue ayudando. Sé que a muchos ha ayudado también. Es el motivo por el cual os la presento, o en su defecto, si ya tenían constancia de ella os la recuerdo.

Ahora intentaré que la inspiración me ataña, con el esplendor suficiente para reflexionar y exponer lo que siento, con lo relativo a esta, una gran historia: La Parábola del Caballo.

Quiero poner todo mi empeño en culminar este ligero, pero contundente análisis, para que vean que no todo es copiar, que más que eso ES SENTIR, APRENDER, CRECER…

Conclusión: poseemos unas virtudes y carecemos de otras

No cualquier cosa es la adversidad de la vida. Hay tantas situaciones que se pueden dar y una cantidad de variables que se tienen que conjugar, que es muy difícil que «TODO» esté de nuestro favor. Por lo que nadie está exento de ella.

Habrá personas que tengan mucho dinero, otras que no. Que puedan disfrutar del calor de una maravillosa familia, o las que no. Que gocen de una plena salud, o no… pero lo que si puedo asegurar es que no todo podemos tener, pues la Naturaleza no lo permitiría (además, la condición humana tampoco. Es como cuando queremos «algo» y una vez que lo conseguimos queremos otra «cosa»).

Viviremos experiencias maravillosas y por supuesto otras totalmente desagradables. Para estas últimas (que es donde me centraré), toda unión de positividad es poca, pues en ocasiones la realidad es muy dura, tanto que la absoluta incomprensión, decepción y carencia de fuerzas nos intentará dominar, para que cedamos y nos dejemos llevar por la «corriente» de la debilidad.

Tenemos que saber que si se nos presentan este tipo de dificultades, nosotros y solo nosotros, seremos los que debemos estar capacitados para solventar lo que venga, que no podemos esperar, pues la diferencia entre esperar y actuar se puede definir como vivir mejor o peor, o llegando a los límites, como vivir o morir. 

Los obstáculos de la adversidad siempre estarán ahí, para unos u otros, y claro que tendrán distintos grados de dificultad, hay que ser consciente de ello. Creo que así, estamos adquiriendo una buena base para solventarlos de la manera más liviana, porque no tenemos opción, la vida es como una «carrera de obstáculos», que no gana quién antes ha llegado a su fin, sino el que mejor llega, estando en nuestras manos el modo en el que queramos llegar, pues, PENDEMOS DE LA ACTITUD.

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