Si hacemos lo que amamos qué ocurre

Qué ocurre si hacemos lo que amamos muestra una imagen de alguien reflexionando y fotografiando la Naturaleza

En esta ocasión tal y como dice el título del artículo (Qué ocurre si hacemos lo que amamos…), quiero resaltar dos posturas imprescindibles que si las tenemos en cuenta nos ayudarán a crecer y prosperar de la manera más eficiente. Hablo sobre la importancia que conlleva el hecho de optar (en la medida de nuestras posibilidades) por lo que nos gusta de verdad, mientras desechamos también la timidez (por ello el punto suspensivo del título) que puede envolvernos por completo para ocultar cualquier tipo de virtud que poseamos.

Hacer lo que amamos… Es hacer lo que realmente apasiona; es ser quien te dé la gana y mientras no te achantas ante nada ni nadie para la satisfacción personal de las necesidades. Al igual que resolver la cuestión que presentamos en el artículo (Qué ocurre si hacemos lo que amamos…) es sinónimo a luchar por los sueños, metas u objetivos.

Hablamos del Amor Por Lo Que Se Hace. Ese Amor que tanto nos cuesta admitir para alejarnos de la vergüenza que nos puede ocasionar (en ocasiones) hacia el prójimo el hecho de hacer lo que nos plazca o, ser quien «el cuerpo nos pide ser». Siendo tan ilusos por pensar que con esa actitud todo se quedará en el olvido… y no hacemos más que alargar la agonía que conllevan tales conflictos personales, acaecidos por las contradicciones internas.

Procuro dejarme llevar y profundizar en la materia para conceptualizar el asunto, de hacer lo que amamos, de la manera más práctica posible. Por ello hablaré de mi caso personal que, sin lograr echar a un lado esa timidez, tanto me impide crecer.

Soy amante del arte en todos los formatos, desde el cante al baile; la pintura y la escultura; escritura y lectura; etc.

 
Ahora mismo leo y escribo
pero no canto ni bailo, 
... un desengaño.
Esto es poesía reflexiva, 
que con intención intuitiva,
como alto reflejo de
supervivencia, quiere
desterrar a mi timidez. 
Desengaño mutuo, 
que me hace mirar las 
estrellas, mientras busco
la que más destella.
Tal vez no "escuchen"
el sentido de los versos,
pero no duden que 
me siento inmerso
en esta desdicha.
 Si hacemos lo que amamos
de un gran poder gozamos.
Si se hace lo normal
para no dar que hablar
vacío te verás.
Así, mismamente
me siento a veces.
Por no explayarme
como debe ser...
maldita timidez.  

Como pueden contemplar, al igual que cualquier persona, existen límites en mis formas. Y son los que mismamente me forjo a consecuencia de la timidez que tanto resta. Motivo por el cual cada vez que se me presenta la oportunidad me pongo a prueba para despojarme de los miedos e inseguridades, y poder crecer en todos los sentidos.

«Hacer Lo Que Amamos VS Vergüenza Inane«

¿Cuántos cantantes, poetas, escritores… en definitiva, artistas, se han visto en el olvido a lo largo de los tiempos por no hacer lo que aman y sacar a la luz ese inconmensurable talento del que han sido dotados?

Crean esto que les digo, son muchos los «artistas» que no han dejado huella en este mundo como debieran, a cuentas de la timidez. Si es cierto, que antaño, tanto las mentes prodigiosas como los artistas consagrados debían de tener mucho tacto con respecto a lo que hacían, pues sus actos ponían en juego sus vidas (al igual que en el presente ocurre en determinados sitios del Planeta. Algo penoso pero cierto). 

No quiero profundizar en el tema, solo quiero gritar y recordar «que si», hay gente que no puede hacer nada con respecto al Don que en su momento se otorgó por medio de la Gracia Divina, porque ya no están o porque sus cuerpos no den para mucho más. Pero ¿qué pasa con ustedes que estáis llenos de vida, conmigo, etc.?

Saquen a la luz lo que amen y quieran defender, enseñar, disfrutar, etc. porque si se dejan llevar por la timidez en algún momento de la vida se verán envueltos en un vacío sin precedentes. Un vacío que puede marcar un antes y un después y, lo más probable que se sientan culpables por no haber dejado fluir vuestro cuerpo y vuestra mente. Es decir, nunca podréis resolver la cuestión que presentamos: Qué ocurre si hacemos lo que amamos.   

Estamos programados para servir, de una manera u otra, es así si lo interpretamos de la manera que quiero hacer ver. Porque ¿para qué le sirve a un artista tener una  prodigiosa virtud si no se la enseña al mundo? 

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