Qué son los paradigmas sociales que nos obstaculizan

Qué son los paradigmas sociales que obstaculizan nuestra forma de vida presenta una imagen de un camino de madera en un día soleado

¿Qué son los paradigmas sociales que obstaculizan nuestra forma de vida? Sencillamente son los que refrenan a nuestras inquietudes, si, esos que nos obstaculizan y hacen de nosotros «barreras andantes». Me refiero al condicionamiento social que existe y nos dificulta para superarnos a nosotros mismos y, que también nos impide ser como verdaderamente queremos ser.

Expondré la definición breve de la palabra clave en cuestión: Paradigma. Es un concepto que se utiliza en la vida cotidiana como sinónimo de “ejemplo” o para hacer referencia a algo que se toma como “modelo” (Algún ejemplo puede ser: los productos que tienen precios altos son de buena calidad; las mujeres nacieron para casarse y tener hijos…)

Prácticamente todos tenemos en nuestra mente «un escenario ideal» en el que se conformaría nuestra vida de la forma más plena, pero como sabemos, la realidad «pone de su parte» para que tal escenario se escape de nuestras manos. Hay muchas variables que conforman a las, casi infranqueables, pruebas que impiden alcanzar nuestra forma de vida soñada, pero como el título del artículo nos avanza, nos referiremos a los paradigmas sociales que obstaculizan nuestra forma de vida.

Para proseguir, quiero asegurarme de que guardáis bien clara la imagen de vuestra realidad ideal ¿la tenéis? Perfecto. Ahora, pueden preguntarse por qué no gozáis de esa realidad que tanto  anheláis. Supongo, que los prejuicios y las causas adversas conformarán las respuestas de la anterior pregunta formulada. Porque a mi entender, nadie puede negar que existen modelos prefabricados y prejuicios generados por la infinidad de fuentes sociales que nos rodean e intoxican a la vez.

La «intoxicación social» (al igual que las personas tóxicas en si) nos aleja de nosotros mismos porque perdemos la naturalidad con la que fuimos dotados, y tenemos que ser fieles a nuestras prioridades, formas e ideas, en vez de dejarnos amedrentar por los paradigmas de la sociedad que tanto mal pueden profesar.

Entiendo, que todas las personas cuando están faltas de madurez se dejan influenciar por el tipo de intoxicación social al que me refiero, y por ello me gustaría que reflexionaran sobre algunas cuestiones:

  • ¿Cuántas veces hemos dejado de relacionarnos con alguna persona que haya tenido un pasado difícil? ¿Que tenga un físico que no se asemeje al «prototipo ideal» de la sociedad? ¿O que su orientación sexual se convierta en un obstáculo para «aquellas» mentes cerradas?

No me pregunten porqué, pero en este caso quiero ser ignorante para afirmar, que todos los que nos hemos dejado influenciar alguna vez por los paradigmas sociales que nos obstaculizan, hemos desaprovechado a la vez momentos únicos. Y tenemos que ser fuertes para que las experiencias resultantes de la empatía, el valor y el amor hacia lo que nos gusta formen parte de nosotros y no de lo que podría ser.

Tratemos al prójimo con empatía, no subestimemos a nadie y no nos dejemos llevar por el qué dirán. Seamos humildes y abiertos de mente; cumplamos con nuestros deberes y vivamos la vida como queramos, siempre y cuando llevemos el respeto por bandera. Porque cuando menos lo esperemos las oportunidades se habrán marchitado, y si no las hemos aprovechado un sentimiento de culpa y arrepentimiento nos puede asolar. 

Así, creo que lo único que me queda por decir es que seas tu mismo, sin miedo a lo que puedan decir de ti, porque podrás vivir en un mundo «creado por ti» y no creado por los paradigmas de la sociedad.

«Ya es tiempo de que los prejuicios acaben, de que la sociedad se establezca sobre las bases más sólidas, más naturales, más sabias, más justas y más nobles.»

Pancho Villa

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